El plan termina en su último día haya o no datos sin gastar, la conexión se detiene, y no se cobra nada más
Todo plan lleva dos límites — una cantidad de datos y un número de días — y termina con el que llegue primero. La caducidad es el segundo.
Qué Ocurre
- Los datos móviles dejan de funcionar en la línea de viaje
- Los datos que queden se pierden y no se pueden reembolsar ni traspasar
- El perfil eSIM se queda en tu teléfono, listo para un plan nuevo
- Nada se renueva automáticamente y nada te cobra
Los días cuentan desde la activación y no desde la compra, así que un plan comprado un mes antes te da toda su validez en el destino.
¿Sigues Viajando?
- Conéctate al Wi-Fi
- Compra un plan nuevo para donde estás
- Se asocia a la misma eSIM automáticamente
- La conexión se reanuda sin reinstalar nada
Si el viaje se alargó antes de que se agotara el plan, merece la pena comprar el siguiente por adelantado. Se queda Pendiente y arranca en el momento en que termina el actual, así que no hay ningún hueco.
Vigila la fecha de caducidad y no solo los datos. Quedarte sin días con gigabytes sin usar es la más molesta de las dos formas en que un plan puede terminar, y la más fácil de evitar












